11 jun. 2011

Fragmentos luminosos ILXVI


Arenales del reloj

Tocar la flauta dulce frente al mar. Rebozarse en libertad de arena. Pervertir el reloj del tiempo mientras cae la tarde y las gaviotas cenan su caza. Así tú, impertérrita, eres calor de vida, hermosa amiga de coral y sueños.

2 comentarios:

Julia Gallego i Pérez dijo...

Cual croquetilla sobre la arena, ¿eh? ¡Qué gran sensación!

Nieves Soriano Nieto dijo...

Maravillosa pequeña sensación de libertad de las pequeñas utopías de la vida, que son las que más llenan, Katanita.