4 dic. 2009

Fragmentos romanos XII

Amar es cosa de monstruos

El pajarito enjaulado es un monstruo. Quizás por su condición de ser informe es capaz de tanto amor. Cada mañana, al levantarse, golpea fuertemente con su caja torácica la jaula viva y roja. Siente el calor que ésta desprende. Se quiebra en sonidos un poco más alguna costilla. Tiene una colección de figuras preciosas hechas con su imaginación al mirar las fisuras que van quedando. Las observa. Son sus vivencias. Cuanto más amplio es el campo de heridas, más seres bellos dibuja con su imaginación. Cuanto más monstruoso es, tanto más es capaz de amar. Sueña que un día estarán sus costillas tan llenas de fisuras que serán una mancha uniforme. En ese momento, sus huesos serán como los de un unicornio. El pajarito enjaulado abre los ojos por la mañana canturreando. Cada cosa que vive forma parte del Amor.

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